
«Esta ley, es necesario recalcarlo aun a riesgo de ser redundante, está pensada para quienes hoy no pueden acceder a este tipo de técnicas, como el amplio sector de la clase media trabajadora y de las clases más vulnerables, es decir, aquellos que no cuentan con los recursos necesarios para solventarlas», detalló el legislador y agregó que «alcanza a todo el universo de personas que están dentro de la seguridad social y a quienes tienen un sistema de medicina prepaga, siendo el propio Estado el que va a garantizar el acceso a este tipo de prácticas».
«Esto es central por su relación con las leyes de expansión de derechos que esta Cámara votó en los últimos años: la autoridad de aplicación podrá reglamentar, pero no podrá incorporar criterios que impliquen la exclusión de un grupo social por su orientación sexual o su estado civil», recalcó Heller.
«En un país que ha incorporado y asegurado el acceso a derechos sociales inclusivos y progresistas, esta nueva ley tiene una mirada inclusiva, equitativa y responsable, sin excluir a ningún sector del amplio abanico social que pudiese resultar como beneficiario. Con orgullo podemos decir que desde este Congreso seguimos ampliando derechos, democratizando la vida pública, y asegurando conquistas», concluyó Heller.